Reglas Poderosas para Emprendedoras

Reglas Poderosas para Emprendedoras

Cuando decidí hacer de mis sueños, una realidad  me motivaba tres cosas: la libertad, la estabilidad y la seguridad para mis hijos. Quería tener flexibilidad para perseguir mis sueños. Emprender me permitió trabajar en algo que me atraía y empoderaba a la vez.

No estoy sola: de acuerdo con un estudio de Cox Business, 61 por ciento de las mujeres empresarias comenzó un negocio para ser su propio jefe, y más del 50 por ciento lo hizo para tener mayor control sobre su futuro.

Entonces, ¿qué detiene a las mujeres para dar el gran paso?

A veces, una vida “suficientemente buena” es un elemento de disuasión. Una carrera, un buen trabajo, una familia… a menudo, estas cosas nos hacen sentir cómodas.

Algunas mujeres piensas que están teniendo éxito en un trabajo que quizás no es muy difícil. Otras se atreven a dar el cambio y convertirse en empresarias, pero quieren que todo encaje a perfección y usando la misma fórmula que usaban en su antiguo trabajo. Cuando se dan cuenta de que su fórmula no funciona, se dan por vencida y regresan a su zona de comfort.

Y estoy segura de que es así, porque lo viví. Tuve como meta establecer un negocio, conseguí todo lo que necesitaba y me lance. Sin embargo cuando me di cuenta de las responsabilidades, el estrés, las horas que pasaba sin dormir, las preocupaciones, etc… me di por vencida y cerré el negocio. Me dije muchas veces que había cometido el peor error de mi vida, renunciar a un trabajo donde generaba un jugoso sueldo, pero no era feliz. Porque no estaba haciendo lo que me gustaba. Pasaron meses para darme cuenta de que el problema no fue el negocio, el problema fui yo. Nunca cambie mi fórmula y aunque estoy muy segura de quién soy y lo que soy capaz de hacer, cuando salí de mi zona de comfort, no lo maneje de la mejor manera. La pregunta es, ¿me quede estancada? Claro, que no. Esto no me paralizó, al contrario cuando me di cuenta de cuales fueron mis errores, los tomé como enseñanza y me lance de nuevo.

Por supuesto, no existe una fórmula mágica para alcanzar el éxito empresarial. Lo desconocido da miedo, y no son pocas las mujeres que dudan de sus capacidades. “Creo que, sin importar cuán preparada esté una mujer, se sentirá poco preparada, mientras que un hombre se sentirá más preparado de lo que realmente está”. Por desgracia, los estudios apoyan esta noción.

Otras mujeres dudan en perseguir la iniciativa empresarial por miedo a no tener suficiente tiempo para sí mismas o sus familias. ¿El mayor desafío? Encontrar un equilibrio entre dirigir un negocio y un hogar.

Es por esto que comparto con ustedes estas  cinco estrategias que te ayudarán a sobrepasar los temores empresariales y alcanzar el éxito, incluso si planeas sumergirte en lo desconocido:

  1. Deja de buscar aprobación y abraza tu locura

Éste es tu negocio. Es tuyo porque nadie más ha tenido la visión que tú tuviste para iniciarlo. Deja de buscar la aprobación de los demás antes de lanzar un nuevo producto o aterrizar una idea. Las personas más exitosas son aquellas que alguna vez fueron consideradas demasiado alocadas.

  1. Celebra hasta el más pequeño de los triunfos

Para mantener una actitud que te permita alcanzar tus logros, necesitarás un constante refuerzo positivo. ¿Finalmente tuviste el valor de hacer esa llamada que habías estado posponiendo? ¿Conseguiste deshacerte de los pendientes? ¡Levanta los pies para celebrar! Esa energía te impulsará.

  1. Sé específica

Ahora que confías en tus instintos y celebras a lo largo del camino, rétate a romper tu visión en trozos más pequeños. Con la libertad de hacer lo que quieras durante el día, llega un aumento en la necesidad de ceñirse a un plan. ¿Qué quieres lograr este mes y qué tienes a la mano para alcanzar tus metas? Escribir tus objetivos aumentará significativamente tus posibilidades de éxito.

  1. Entiende que el dinero es como el brócoli

Un mentor alguna vez me dijo que ganar dinero es como hacer brócoli: no tienes miedo de usar el brócoli que está en tu refrigerador, ¿o sí? Sabes que siempre podrás obtener más. Del mismo modo, si estás comprometida con el crecimiento de tu negocio, no debes temer invertir en tu crecimiento o hacer las cosas que te emocionan. En lugar de preocuparte por el dinero que estás gastando, concéntrate en que cada inversión que valga la pena.

  1. Sé agradecida

Sin importar lo bien o mal que te vaya, siempre hay alguien a quien le va mejor o peor que a ti. La comparación es la raíz de la desesperación. Todos los días podemos elegir entre ser agradecidas por lo que tenemos, sin importar en dónde queremos estar.

Al final del día trabajo para mí misma, y no se le puede poner un precio a eso. Tampoco puedo poner un valor a las enseñanzas que les estoy dando a mis hijos mientras me ven construir mi empresa.

Como todo lo que vale la pena, ser empresario no es fácil. No obstante, todas podemos ser agradecidas por la oportunidad que implica perseguir un trabajo significativo y construir una vida que amemos.

¿Qué más se puede pedir?

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